Luego en un momento la sentì
estaba cerca, era como un parpadeo,
màs bien una onda dando vueltas en la oscuridad
Me preguntè si la estaba viendo o solo sintiendo
giraba en torno a mì, me hacìa perder el equilibrio.
Entrè en panico, tratè de correr....
mis piernas se hacìan lentas
El susto me hizo transpirar
el sudor corrìa por toda mi espalda
mis piernas no obecedian a los mandatos de mi mente
Luego de unos cuanto minutos mi cuerpo agotado
seguramente se quedò adormecido
Al despertar la pesadilla habìa pasado
Sobre la mesa quedaban los rastros...
el pasaje a ese viaje inesperado
que me llevò a recorrer Sonora,
Mexico nuevamente,
bajo las palabras de don Juan Matus.
miércoles, 23 de abril de 2008
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